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jueves, 14 de agosto de 2025

Exposición colectiva de Posgrados: búsqueda de sociedades más sostenibles



Por Joaquín Cruz Hernández

Cuando el diseño se convierte en una herramienta para imaginar futuros sostenibles, el aula se transforma en un laboratorio de posibilidades. En el vestíbulo de la Universidad Gestalt de Diseño, se presenta una exposición colectiva que da testimonio del compromiso académico, ético y creativo de los estudiantes de posgrado, resultado de una reflexión profunda sobre nuestro entorno y de una búsqueda consciente por diseñar desde la empatía, la ecología y la inteligencia formal. Esta muestra revela al mismo tiempo talento y conocimiento, como también creatividad ante los desafíos contemporáneos que enfrenta el habitar humano.

Modelo iconográfico, experimentación de estrategias bioclimáticas de Luz Elena Rangel Montalvo

La primera serie de trabajos expuestos corresponde a la materia “Ecología y sustentabilidad”, de la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable, impartida por el Dr. Gustavo d’Avila Siqueira Neto. En esta propuesta, los estudiantes desarrollaron modelos de torres arquitectónicas concebidas como nodos ecológicos capaces de integrarse armónicamente en un tejido urbano consolidado. Las maquetas presentadas proponen soluciones arquitectónicas viables, donde la verticalidad no está reñida con el respeto al medio ambiente ni con la calidad de vida.

Modelo iconográfico, experimentación de estrategias bioclimáticas de Ximena Hernández Farrera (izquierda) y Luz Elena Rangel Montalvo (derecha).

Por otro lado, se exhibieron también los resultados de la materia “La biónica en el diseño”, impartida por el maestro Benjamín López Otero, en la que participaron alumnos tanto de la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable como de la Maestría en Diseño Industrial y Producción. A través de modelos experimentales elaborados con Bioforma, los estudiantes exploraron la estructura y comportamiento de elementos naturales, como granos de café, o huesos de animales, para traducirlos en propuestas de diseño que dialogan con la naturaleza desde la observación, el respeto y la funcionalidad.

Modelo experimental de bioforma de Alejandra Velasco Cobaxin

Finalmente, como parte de la materia “Historiografía y morfología de la ciudad moderna”, a cargo de la Dra. Eunice del Carmen García García, los alumnos de la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable presentaron una serie de carteles historiográficos. Estos trabajos sintetizan el análisis de diversas ciudades, considerando su contexto geográfico y geofísico, su historia fundacional, así como los factores políticos y sociales que han influido en su morfología urbana. Cada póster es una ventana hacia la comprensión profunda del entorno urbano y sus complejidades.

Modelo iconográfico, experimentación de estrategias bioclimáticas de Maricarmen Ruiz Godínez

Las tres exposiciones dan cuenta del compromiso riguroso y creativo de los estudiantes de posgrado, así como del acompañamiento académico que impulsa su crecimiento. Más que productos finales, estas piezas son manifestaciones de un pensamiento proyectual con conciencia crítica y visión transformadora. Estas propuestas son convicción de que diseñar no es solo construir espacios, sino imaginar realidades más justas, sostenibles y humanas. Que estas propuestas inspiren a seguir pensando con valentía, y a diseñar con el corazón en el porvenir.

Modelo iconográfico experimentación de estrategias bioclimáticas de Ángel Elizondo Almaraz (izquierda), Ximena Hernández Farrera (centro) y Luz Elena Rangel Montalvo (derecha).

Modelo experimental de torres resilientes de Josué Gómez López

martes, 20 de mayo de 2025

Sistemas constructivos con materiales locales: charla con Álvaro Lara



Por Alejandra Palmeros Montúfar

La arquitectura implica la modificación de un espacio para satisfacer las necesidades de las personas. El ideal es hacerlo siempre en congruencia con el medio para evitar todo tipo de huella ecológica, pero  hay otros elementos que considerar. Uno de ellos es el uso de los materiales y sistemas de construcción que, cuando ya están insertos en la dinámica local, permiten un manejo más amable de los recursos.

En torno a estas peculiaridades el Arquitecto y académico de la UNAM, Álvaro Lara dio la charla Sistemas Constructivos de Materiales Locales, en el marco de las actividades de la Semana del Diseño, el pasado miércoles 7 de mayo de 2025.



Durante la charla, Álvaro Lara expuso algunos de los casos más destacados del Seminario de Titulación Especial EXPERIMENTAL, que lleva en la UNAM. En él, un conjunto de arquitectos se lanzan a desarrollar un proyecto de aplicación real en alguna zona o comunidad. En estos proyectos, la intervención de la arquitectura es muy poderosa ya que a través del trabajo, se confirma cómo es posible cambiar la vida de las personas y así, las de las comunidades.

Los proyectos que duran un año completo desde su planeación hasta su entrega real. El grupo de estudiantes se organiza en células de trabajo para desarrollar el estudio del caso, investigación, propuesta de diseño, presentación del proyecto, la gestión de recursos y por supuesto, la construcción.



En todo este proceso, la intervención de la comunidad es muy importante. No solo son espectadores, sino que poco a poco participan de manera activa para poder desarrollar los proyectos que quedan para la comunidad. Esta dinámica permite generar apego y además, para los estudiantes, empatía y nuevas formas de comprender la realidad.

Los proyectos se enfrentan a una gran cantidad de retos que van más allá de la gestión de recursos y tiempos. Involucrar a la comunidad es uno de los más complejos. Y es aquí en donde identificar los medios y materiales adecuados para cada proyecto, es de vital importancia. Más que construir para resolver un proyecto en una geometría o lenguaje, lo importante es comprender qué es lo que comunidad necesita y cómo hacer que ésta se relacione con el grupo de extraños que vienen a cambiar las cosas. He aquí la importancia de sistemas de construcción adecuados al sitio. Los gastos se reducen y se rescatan las tecnologías que la arquitectura vernácula tiene comprobados como funcionales.



Proyecto en beneficiación de 630 niños en la comunidad de san Cristóbal de las Casas, Chiapas (UNAM). Imagen de Álvaro Lara

El trabajo colaborativo es lo más importante. Cuando la misma gente se involucra con las propuestas y hospeda y alimenta a los estudiantes con total satisfacción, se confirma que el trabajo es lo que mejor habla del quehacer del arquitecto: donde no había agua, hay sistemas de captación y distribución; ante la inclemencia del sol, hay un centro comunitario; una escuela al aire libre, tiene un aula techada y funcional. La arquitectura se convierte en el medio que requieren las personas para vivir mejor.

El docente aquí, cumple su función de monitor, de vigilante y mediador entre las autoridades y los estudiantes. La experiencia se requiere cuando salen imprevistos climáticos o logísticos y los jóvenes en formación, transitan acompañados las eventualidades propias de la formación práctica.

Aula de formación Técnica en Alimentos - Proyecto para niños de la Esc. José Anastacio Baños Aguirre en Oaxaca con madera de palma, carrizo y barro. Imagen de Álvaro Lara

Gracias a la charla de Álvaro Lara, fue posible mostrar a los estudiantes un ejemplo más de cómo la arquitectura real, es parte de la vida de las personas. Una muestra de ello, fue el taller de Ensambles 1:1 que se llevó en la Semana del Diseño, dentro de las instalaciones de la Escuela de Bachilleres Gestalt, campus El Haya.

Álvaro Lara es Arquitecto por la Universidad Nacional Autónoma de México, académico de la UNAM desde el 2010, ganador dos veces de la Medalla Gustavo Baz Prada por la excelencia a la docencia. Es jurado de distintos concursos nacionales y extranjeros, ponente, tallerista y fundador del seminario de titulación especial EXPERIMENTAL.

miércoles, 19 de marzo de 2025

Arquitectura: la Utopía como Diseño en Arquitectura

Aerópolis: Diseño de utopía a través de IA a cargo de Josué López Gómez

Por Joel Olivares Ruiz

La vinculación del concepto de Utopía en la enseñanza de la arquitectura está en el ADN de la Universidad Gestalt de Diseño. Dado el enfoque humanista social e individual en el desarrollo integral de los alumnos, sobre todo en creatividad, está dirigida de manera prospéctica hacia escenarios futuros con la intencionalidad que sirvan como meta y aliciente en definir el enfoque que, aunque sea lentamente, esté encaminado hacia la construcción de un mundo mejor.

Una anécdota que ilustra dicho enfoque la recordamos de una clase de Francisco Ursúa en Teoría superior de la Arquitectura, cuando impartía lecciones en la FAUV-Xalapa en los años 60, sobre la diferencia de enfoques en un mismo trabajo:

En la imaginaria situación, en el contexto medioeval de la construcción de la iglesia de Notre Dame en París, el filósofo Abelardo le pregunta a un obrero qué hacía. Él le responde: estoy esculpiendo una pieza de cantera para una columna. Le hace la misma pregunta a otro obrero y éste responde: estoy construyendo una columna para la nave de la iglesia, y la misma pregunta la hace a un tercer obrero. Éste último contesta: estoy haciendo la casa de Dios. La misma pregunta, al mismo oficio, haciendo la misma pieza, pero con diferente perspectiva. Cuando ésta es trascendental estamos ya en el campo de la Utopía.

Este falaz cuento educativo aplicado a la Arquitectura nos permite establecer la amplitud de posibilidades ahora que se debate en la incorporación de la inteligencia artificial como instrumento proyectual de la arquitectura y el temor de que ésta, como disciplina educativa desaparezca al ser accesible a cualquiera. Sin embargo, hay que hacer preguntas inteligentes. Para adaptar proyectos al medio ambiente natural y artificial (la ciudad), se requieren datos actualizados, siempre cambiantes. Y para imaginar escenarios, se requiere creatividad para construirlos. La IA solo puede ilustrar con los datos que cuenta, es decir lo que algún humano ha podido plantear. Planteado de otra manera, el potencial del nuevo campo de la IA requiere arquitectos con formación creativa, no solo técnica para desarrollar proyectos complejos.


El término de utopía, que nace del enfoque metalingüístico hacia el tema del paraíso perdido o del paraíso deseable. En la actualidad suele resultar peyorativo, poco aterrizable, hasta ingenuo y por ende, poco funcional. Pero incorporar la visión prospéctica en el aprendizaje de la arquitectura como Diseño. Es una alternativa viable para una disciplina creativa, tal vez diferente, para pasar de formar profesionales para el actual mercado laboral, haciendo estudios de mercadotecnia y con ello la meta de formar altos empresarios, hacia enfocarse en la esencia de la Arquitectura, que es el Diseño.

Para el actual siglo XXI, sería un criterio desfasado y forjado en la utopía del siglo XX la industrialización como progreso social. La industrialización ha traído como consecuencia la elaboración masiva de productos que mayormente producen basura, contaminación y generan enfermedades, todo en búsqueda de control del mercado y la elaboración monopolizada. Aunque es incipiente la construcción industrializada, sí es en cuanto planeación y de manera equivocada. Lo que nos ha traído como consecuencia conjuntos habitacionales sembrados extensivamente

La educación para siglo XXI requiere de la capacidad de adaptación a los constantes cambios tecnológicos y sociales, pero ante todo con una conciencia sustentable dentro de un marco de trascendencia global. La imagen utópica del siglo XX, de una sociedad civilizada, viviendo en entornos higiénicos, accesibles y planificados, queda rebasado con la especulación de la tierra. El negocio del siglo es comprarla por hectárea y venderla por metro, talando árboles, aplanando dunas y cubriendo ciénegas. Nuestro progreso se viste de calles, casas y edificios de concreto; es decir, cambiamos un entorno natural de vegetación por un artificial de desierto.

El futuro bajo este enfoque resulta desolador. El agua ya cuesta más cara que el petróleo. Un barril en bruto de 800 litros llega a costar desde 40 a 80 dólares; aproximadamente de un peso a dos el litro. El agua cada vez es más escasa por la desforestación de los bosques, el incremento del consumo y la contaminación de los ríos y mantos freáticos. El crecimiento fundamentado en el consumo nos lleva inexorablemente hacia la catástrofe. Existen en Ciudad de México desarrollos urbanos que no cuentan con agua. ¿Se puede vivir con la ilusión de poseer una casa a kilómetros fuera de las ciudades, sin agua? Y a esto no se le llama Distopía, en sentido peyorativo, sino falta de planeación.

Ser autosuficientes en agua, aire limpio y oxigenado, en alimentos básicos y sin contaminantes industrializados, con vialidades peatonales y bici-rutas, transporte colectivo eléctrico o de hidrógeno, reciclaje de basura, depuración y reciclaje del agua, con energía solar, en ciudades pequeñas y contenidas por seguridad y áreas de cultivo…. Este sería el enfoque de las ciudades del futuro que ya se están construyendo en la India, Malasia, Emiratos Árabes y China.

Proyecto ganador del Premio Nacional Covering, Ciudad Puente Sustentable 

La esencia del trabajo de la Arquitectura es adelantarse a los tiempos y proponer modelos que sean más eficientes para este siglo XXI. Es por ello que la educación en la UGD se basa en el desarrollo creativo de sus alumnos, incorporando la Utopía como Diseño arquitectónico, para imaginar escenarios futuros que se hagan realizables, como la propuesta teórica de Yona Friedman.

La prospectiva es el Diseño del Futuro como parte del proceso fenoménico de la evolución arquitectónica y la construcción de la ciudad. Para llevar a los alumnos a ese escenario, es menester desarrollar el proceso creativo desde el inicio, más que la racionalidad operativa y técnica, en todas las materias se puede hacer Diseño.

Diseño de Central de Transportes de Misantla. Proyecto de titulación de R. Ariadna Aburto Mesa

La educación creativa como Diseño es plantear retos como diseñar sistemas estructurales utilizando cerchas planas incluso inversas a como se han utilizado, esto es con el fin de producir formas complejas y comprender las estructuras como sistemas espaciales, no solo como técnicas esquemáticas, para luego solucionar formas complejas con estructuras simples.

Es diseñar estructuras modulares para crear la forma arquitectónica, para después aplicarla a un proyecto de tesis para titulación de Arquitectura de Interiores, donde la estructura es mínima y utilizando piezas industrializadas.

Modelo de puente desarrollado en el seminario de Diseño y Utopía en la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable por Ángel Elizondo Almaraz

Con este aprendizaje el aplicar al enfoque prospéctico de la arquitectura bioclimática, las cubiertas verdes, la recolección y tratamiento del agua para hacerla potable, la incorporación de invernaderos en doble cubierta, va dando herramientas para el enfoque Utópico. Lo vemos cuando planeamos retos de hacer arquitectura en acantilados o como puente para salvar una cuenca en una zona urbana.

Proyecto Utopía: De la ficción a lo factible de Michell Vázquez García, Alejandra Cabrera Báez y Samuel Valle Juárez

Los alumnos de 8vo semestre de Arquitectura de nuestra Universidad: Alejandra Guadalupe Cabrera Báez, Patricia Michelle Vásquez García y Gustavo Samuel Valle Juárez, dirigidos por la arq. Cristal Hernández Reza, han participado en una propuesta de concurso para el Arch Days CDMX, UTOPIA De la ficción a lo factible 2018, dentro del marco del festival Desing Week México. Reconocidos por la calidad de su trabajo, formaron parte de la exposición como etapa final para la premiación del concurso, como único grupo de estudiantes universitarios. Estuvieron compitiendo con personajes como Javier Senosiain, Tatiana Bilbao, Fernanda Canales, Mario Schjetnan y el despacho de Ramírez Vázquez.

La propuesta que presenta este concurso está basada en el aprovechamiento del agua con humedales, para el cultivo a través de chinampas o hidroponía, la construcción es unitaria, entre urbanismo y arquitectura, es decir una urbano-arquitectura, donde el espacio privado e individual está supeditado al público, como lo expresan ellos: ...espacios donde la experiencia enriquece el sentido de pertenencia sin territorio, o el territorio global. Donde se da la oportunidad social de pertenecer, por el fin común de la supervivencia.

Todo proyecto utópico pasa por una nueva organización social que se materializa en una nueva forma, incorporando los logros tecnológicos de cada época.

La visión del futuro no es para nada prometedor, pero lo prometedor son los nuevos profesionales que puedan aterrizar los modelos utópicos y hacerlos factibles.

sábado, 30 de noviembre de 2024

Arquitectura Avanzada: Abraham Cota Paredes en la UGD



Por Alejandra Palmeros Montúfar

La arquitectura forma parte de nuestra realidad cotidiana. Aunque todos hacemos uso de ella al ser el vehículo de nuestras actividades, pocas veces solemos buscar los servicios profesionales de un arquitecto para desarrollar proyectos. ¿Por qué la autoconstrucción y los procesos informales son tan comunes, aún sabiendo las terribles consecuencias de edificar espacios poco seguros, desvinculados del usuarios y netamente operativos?


Para Abraham Cota Paredes, la Arquitectura jamás debe olvidarse del interior, de las personas que la hacen una realidad al vivirla. Para ello, es muy importante tener las herramientas adecuadas para comunicar y desarrollar las propuestas de diseño. Es así como el jueves 14 de noviembre la Universidad Gestalt de Diseño recibió con gran expectativa al Arq. Abraham Cota Paredes, quien ofreció a la comunidad escolar y académica una charla sobre su proyecto educativo "Arquitectura Avanzada".


El estudio Cotaparedes ofrece un área académica con una interesante oferta de cursos en los que los aspirantes pueden interactuar con grandes arquitectos y tener asesoría y retroalimentación de sus proyectos. Arquitectos, ingenieros, interioristas y especialistas en la construcción se dan cita para impulsar los proyectos y enriquecerlos en diferentes aristas como la representación digital, el diseño de estructuras, de jardines o incluso áreas concretas como la cocina.


La Universidad Gestalt de Diseño está comprometida en la formación integral de sus estudiantes y encuentra una oportunidad muy importante la vinculación con estudios y profesionales de la arquitectura para fortalecer la educación de sus estudiantes.





lunes, 15 de abril de 2024

Estudiar una maestría para crecer: Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable


Autor: Joaquín Cruz Hernández y Alejandra Palmeros

Estudiar una maestría cambia la manera en cómo observamos nuestra realidad. Es una inversión de tiempo y dinero, pero los beneficios y el aprovechamiento que obtenemos se aplican en el ámbito profesional y personal. Una maestría nos enseña a hacernos preguntas y a buscar respuestas.


Después de haber concluido la licenciatura en Arquitectura en la Universidad Gestalt de Diseño, María Kimberly Medina Bustamante decidió estudiar la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable como una opción de titulación a través de los estudios de posgrado. Para ello, presentó los contenidos aprendidos en los tres semestres de este programa académico en una Memoria de Posgrado, misma que fue presentada en el auditorio de la UGD. Con este ejercicio de reflexión, ha demostrado gran compromiso en cada uno de sus trabajos de clase, así como logrado una síntesis de los aprendizajes obtenidos.


Desde el inicio de su formación, Kimberly Medina supo combinar creatividad e innovación con principios de sustentabilidad y diseño urbano. Sus proyectos y trabajos académicos reflejan una comprensión de los desafíos contemporáneos en arquitectura y urbanismo, así como un enfoque visionario para abordarlos de manera responsable y eficiente. La Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable le otorgó herramientas de trabajo, investigación y documentación que le permiten observar la realidad bajo una mirada más crítica y consciente.


A lo largo de los tres semestres que comprende el posgrado, sus compañeros y profesores han sido testigos de la evolución y crecimiento profesional. Ya que la Maestría ha enriquecido su capacidad para indagar soluciones arquitectónicas e innovadoras, integrando tecnologías sustentables y prácticas eco-amigables, y proporciona un ejemplo del impacto positivo que los arquitectos pueden tener en la construcción de un futuro más sostenible.


La Memoria de Posgrado de María Kimberly Medina Bustamante es el resultado de estudio, investigación y dedicación. Es un testimonio de su afinidad por la arquitectura y su compromiso con la creación de espacios urbanos que sean a la vez estéticamente agradables, también funcionalmente eficientes y ambientalmente responsables.

¡Felicidades por la obtención de tu título de licenciatura en Arquitectura y próxima presentación de grado!




martes, 27 de febrero de 2024

Estudiar un posgrado: crecimiento personal y profesional


Autor: Nidia Iliana Pérez Lobato

Conocer un tema a profundidad, nos hace cambiar la percepción del mismo. María Fernanda Rodríguez Becerra así lo expresó el pasado jueves 7 de diciembre de 2023 al presentar la memoria de posgrado de la Maestría en Diseño Urbano Arquitectónico Sustentable para obtener el título de licenciado en Arquitectura de Interiores. 

Gracias a la oportunidad de tomar una maestría al finalizar sus estudios de licenciatura, aceptó el reto de seguir preparándose en beneficio de su formación personal y profesional, para responder de manera más capaz a los retos profesionales de su área. 


Su interés de poder intervenir no sólo espacios interiores, sino también exteriores que abarcan tanto a la escala urbana como a la escala arquitectónica, la llevó a desarrollar diversos temas de investigación teniendo como marco la dirección dada por sus docentes en cada una de sus asignaturas. El manejar a fondo diversos aspectos ligados a la arquitectura y por lo tanto al espacio urbano, le han hecho ver con nuevos ojos a la ciudad y entender qué es lo que en ella puede mejorar.


Su principal reflexión reside en que la clave para intervenir las ciudades, es hacerlo desde la perspectiva gestáltica, que se refleja principalmente en la frase “El todo es mayor que la suma de sus partes”. Al parecer, actualmente las estrategias con esta visión no existen, pues solo se van generando parches para intentar mejorarlas.

En su memoria incluye la investigación, experimentación y propuestas hechas sobre la importancia de las áreas verdes urbanas, su rescate y adecuación para lograr espacios de integración social. Ella visualiza hitos y nodos urbanos con el fin de identificar espacios que necesitan una intervención. Propone la adaptación de los mismos a partir del diseño de paisaje, para lograr la identidad del lugar aplicando señalética, mobiliario urbano, rescate de vegetación y la aplicación de la gráfica urbana.


También menciona que la clave para incidir en la sustentabilidad de la ciudad, es poner el énfasis en el desplazamiento de los ciudadanos. Plantea que es indispensable ver a la ciudad como un todo, para que los ciudadanos tengan la posibilidad de contar con equipamiento urbano destinado a la salud, el deporte y la educación a proximidad. Es así que propone un modelo de ciudad mediante la composición de núcleos, que permite la equidad en el acceso a la prestación de servicios y al equipamiento urbano, garantizando su accesibilidad desde todos sus sectores.


Como parte de su visión utópica, formula poner límites a la expansión urbana, de manera que su expansión se defina responsablemente, plantea generar espacios con significado de manera que se promueva la interacción social y dónde la retroalimentación ciudadana tenga un papel importante. Es así desde su nueva perspectiva obtenida con el estudio de la maestría, María Fernanda reflexiona sobre lo que le gusta en la ciudad y lo que en ella le hace sentir bien, y lo que haría falta hacer para mejorarla. Expone que aplicando diversas herramientas metodológicas como la definición de tipologías o por medio de la historiografía se puede entender la evolución que los espacios urbanos sufren, así como los significados que cada intervención urbano arquitectónica puede producir en los ciudadanos.


Es así como se llevó a cabo el examen profesional de María Fernanda Rodríguez Becerra, quien obtuvo por unanimidad con reconocimiento el título de Licenciado en Arquitectura de Interiores a través de esta opción de titulación. ¡Enhorabuena!



viernes, 26 de enero de 2024

Carlos Caballero y la Arquitectura emocional de Luis Barragán


Autor: Joel Olivares Ruiz

El movimiento Posmoderno, como conciencia, para algunos teóricos de la arquitectura inicia en los años 70 colocando a Robert Venturi como uno de sus principales referentes con el texto Complejidad y Contradicción en la Arquitectura, una crítica al movimiento Moderno que de ser experimental y de vanguardia se queda con un lenguaje degradado de la propuesta estético-futurista de Le Corbusier.

A nuestra generación que egresó en la década de los 70, el Moderno como propuesta teórica seguía vigente: construir vivienda popular, funcionalista y con el mínimo de inversión era la meta. Es así que surge el auge de los desarrollos. La inclusión del INFONAVIT permitía elaborar un modelo de vivienda unifamiliar, cada vez más pequeño, que se sometiera a las reglas de la financiación bancaria para reproducirlo miles de veces, ignorando la posición en la orientación y sobre todo la identidad de los habitantes, al tener todas las casas iguales… al menos en el día de la inauguración.

Si bien se seguían los modelos europeos y norteamericanos que llegaban a través de las publicaciones como la norteamericana “Architectural Record”, la italiana “Domus” o la japonesa “GA”, la etapa que nos tocó vivir en México fue el llamado estructuralismo mexicano, con Teodoro González de León y Abraham Zabludosky, ambos siguiendo a Paul Rudolph. Sin embargo, en México se generó un movimiento distinto, que ya desde el Art-Decó presagiaba el nacionalismo, pero fue interpretado de manera distinta por Luis Barragán.

En lugar de trasponer los códigos de la arquitectura nacionalista, L. Barragán buscó las raíces: por una parte, de las haciendas españolas en México, la arquitectura mediterránea de España y los colores y texturas de la arquitectura marroquí, aplicando la arquitectura racionalista de Le Corbusier que tuvo la oportunidad de conocer en su Atelier en París. Podemos encontrar similitud de lenguaje de la primera época lecorbusiana, sobre todo en la composición de la planta y el manejo de las dobles alturas, pero imprimió a partir de ahí elementos distintos, locales de nuestra idiosincrasia, sobre todo teatrales.

La fachada de su casa estudio está intencionada para que pase desapercibida para que se integre al contexto urbano de esa colonia obrera donde está construida. Está aplanada y no tiene volados, apenas tres ventanas; una de ellas, la mayor con vidrio traslúcido, es decir, solo usa la fachada principal para iluminación y ventilación de nivel superior.

La casa es de dos niveles y parece de tres porque la azotea la construye como un patio conventual.

La famosa escalera en el estudio tiene un referente en una escalera pequeña que hace Le Corbusier en la Unidad Habitacional de Marsella y en la casa museo de Zúrich.

La composición de planos en la azotea recuerda al movimiento Stijl como composición de espacialidad, a través de la fuga dinámica de los planos a partir de un eje vertical.

Lo más interesante es el concepto de privacidad que tiene como función y la ruptura con el funcionalismo al hacer una arquitectura de recorridos. La entrada está alejada del vestíbulo y compacta con una banca de madera como monasterio; las visitas tendrían que esperar ahí antes de ingresar a la privacidad de la casa. Superado, el vestíbulo se presenta cerrado, con dos puertas: una hacia la estancia y otra hacia el comedor. Pero ahí está la zona espectacular de la escalera, hoy minimalista. Llena de luz teatral, refleja con el cuadro de oro. En la parte inferior se ubica una silla y el teléfono, el sitio interior más alejado para comunicarse al exterior. Hoy lo tendríamos en la sala de la casa o en la sala familiar, para él; deducimos la dificultad de comunicarse con él y, cuando accediese, todo un rito, casi un púlpito.

En la parte trasera está el desayunador, el comedor, la sala con la salida al jardín y la ventana con una cruz. Elimina los manguetes perimetrales al hacer un cambio en el muro, para que desde el interior solo se vea la cruz y con ello, logra una escultura.

El jardín es el protagonista, como un bosque, con un circuito perimetral para los paseos.

Los patios interiores con los jarrones, son muy árabes o moriscos españoles. Por su parte, los muebles son muy de hacienda mexicana como los colores en los muros, que resultaron su sello de distinción.

Dos anécdotas tenemos con relación a su obra. La primera es un estudio que realizamos para la tesis de doctorado sobre el uso de la luz en su obra arquitectónica. Encontramos 17 aplicaciones de conceptos de luz y solo cinco colores, aunque este concepto de color, lo integramos como luz congelada. Se conoce la arquitectura barraganezca por el uso del color en los muros y no por el estudio de la luz. Para él, era un factor esencial para hacer una arquitectura teatral o emocional, asesorado por el pintor Chucho López.


La otra anécdota fue en clase en el doctorado en Madrid, con Ma. Teresa Muñoz, donde me preguntó si conocía la obra de Barragán. Le expresé que en su momento en el año 1968 nos llevaron a conocer las nuevas instalaciones deportivas que se estaban construyendo para las olimpiadas y visitamos el Hotel Camino Real, que nos dijeron que era de L. Barragán. Se armó polémica entre los académicos que tomó otro matiz cuando vino de visita Miguel Martínez Garrido a México. Me pidió llevarlo a la Casa Estudio y ahí se entrevistó con su antigua secretaria, que administraba la casa. Le hizo la pregunta polémica: ¿qué intervención tuvo L. Barragán en el Hotel Camino Real?, ella contestó: toda, ese joven lo venía a consultar diario durante la construcción del Camino Real.

En la biografía de Ricardo Legorreta, se escribe:

sobresalió interpretando el estilo arquitectónico de los edificios de origen mexicano: colores vibrantes, formas geométricas, fuentes, espacios llenos de luz y patios íntimos con sellos de su estilo. En su trabajo figuran influencias del periodo colonial de México y del mundo islámico -los patios-. También fue influenciado por la arquitectura monumental de Louis Kahn. 
Uno de sus primeros edificios -el Hotel Camino Real de la Ciudad de México (1968)- fue uno de sus favoritos porque él decía que le ayudó a descubrir sus raíces mexicanas. Había estado muy enfermo y durante su recuperación creó un edificio que es ahora una de sus obras más famosas.

Si quitamos el nombre de Legorreta y colocamos el de Luis Barragán, lo define correctamente. Él nace en la Ciudad de México, no tiene la cultura provinciana, no viaja a Marruecos ni conoce a Louis Khan como sí lo hizo Luis Barragán.


Con esta disertación no queremos minimizar la obra y figura de Ricardo Legorreta. Lo que ponemos en cuestión es la actitud de obviar la influencia que tuvo para considerarlo su maestro y continuar con su filosofía de obra. Pero ese pensamiento es posmoderno. Hace falta la grandeza del personaje para reconocer a su maestro como lo hizo F. L. Wrigth llamando Lieber master a Luis Sullivan, al visitarlo en su lecho de muerte.

Para Carlos Caballero, desde estudiante manifestó una pasión por la arquitectura y tomó en forma madura para su edad, a Luis Barragán como tutor ideológico. Tenemos idea que lo conoció personalmente y no me sorprende porque desde joven mostró una cultura elevada para el medio y una personalidad siempre mesurada, coherente a Barragán como personaje.

La arquitectura que ha diseñado Carlos Caballero Lazzeri, como la Casa Rosa, tiene una lectura clara y expresiva, tal como lo explica conscientemente y en sus palabras:



Ubicada en un barrio de la periferia de Orizaba, la verdadera protagonista de esta obra, combinación de casa con taller de arquitectura, es la naturaleza tropical que la envuelve. Es por ello que la “fachada principal” desaparece tras una densa pared de bambú y su fachada interior dialoga con un jardín que conservó los árboles del antiguo huerto de café y en donde las nuevas plantas están colocadas intentando dar la impresión de un paisaje no intervenido por el hombre. También a ello se debe que la gran mayoría de las ventanas vean hacia grupos de plantas y puedan leerse como “cuadros” de exuberante vegetación. 

Interiormente, espacios de varias alturas se conectan visualmente con el más alto – de tres niveles- propiciando un flujo espacial sólo interrumpido en el “confinamiento” de los cuartos privados.

Constructivamente esta obra fue realizada con muros de carga y trabes y refuerzos verticales de concreto integrados en los planos para no entorpecer el efecto de las superficies elementales que confinan los volúmenes y los espacios. Con este criterio se trataron también las instalaciones cuya presencia pasa desapercibida. Climáticamente, en una zona donde predomina el calor, además del efecto benefactor de las plantas, las cubiertas de vigueta y bovedilla recubiertas en terrazas y azoteas con cuarterón de barro propician la muy bienvenida frescura del interior, efecto que se ve reforzado por cubiertas de lámina orientadas al sol de la tarde y que, al ser su cometido exclusivo proveer de sombra a las ventanas, están ligeramente separadas de las fachadas para permitir que el aire fluya libremente.

Toda distancia guardada, la estética de esta obra debe mucho a las propuestas de Luis Barragán, no solo en su manejo espacial o tratamiento de su plástica sino también –quizás sobre todo- en conceptos tales como la búsqueda de la paz, la serenidad y el silencio. - Carlos Caballero Lazzeri


Esta obra es su casa, construida en 1987 en Orizaba Veracruz, con la oportunidad expresiva de usar los colores intensos en toda la casa. Pero al igual que la Casa Estudio de Luis Barragán, tiene estrategias similares de hacerla minimalista al exterior y abierta al interior del terreno, dejando el jardín como protagonista de la arquitectura. Es una arquitectura de recorridos donde se entrelaza el taller-estudio y la privacidad de la casa. Al dormitorio se puede acceder desde la sala comedor a través de la escalera, dado que queda en un tercer nivel o desde el estudio. Es una síntesis o traje a la medida de un arquitecto devoto de la arquitectura.

CASA ARENA



La ubicación en esquina de esta vivienda –confinada tanto por su calle principal de por otra secundaria que permite dar servicio al campo de golf– hizo posible acceder de manera central a un vestíbulo de doble altura desde el cual es posible llegar tanto a las áreas privadas y de servicios como a las sociales a él unidas espacial y visualmente. En el tratamiento de este espacio de distribución centralizada interactúan el muro de altura y media que cubre la escalera, el puente a través del cual se accede a los dormitorios de los hijos y la sucesión de trabes peraltadas de la cubierta que filtran la luz cenital.

Tomando en cuenta que el mayor atractivo del terreno es su unión con el campo de golf, los espacios principales de esta casa niegan la calle y ven a dicha gran área verde de forma tal que, tanto en la sala, el comedor y la cocina/desayunador de la planta baja como en el dormitorio principal con vestidor y baño y la biblioteca de la planta alta, se ubicaron terrazas a cubierto que enfatizan este diálogo de excepción entre interior y exterior.

Finalmente el tratamiento formal de esta residencia derivó, tanto de la importancia de la relación con el campo de golf recién nombrada como de la necesidad perceptual de cobijo climático y psicológico por lo que todos los espacios están envueltos o protegidos por un gran plano en forma de marco que, con el mismo grosor, cubre, tanto los dos muros longitudinales – de colindancia y calle lateral- como la cubierta a ellos unida. - Carlos Caballero Lazzeri

Tal como lo expresa Carlos Caballero, la síntesis de la obra la cobija con un marco estructural de muros-techo, para dejar la fachada principal compuesta con bloques, más que aberturas, minimizando poner en el mismo plano las puertas de las cocheras. El atractivo muro rosado le da un toque escultórico de contraste y significación.

Lo interesante de este proyecto es cómo el tercer plano que se vislumbra desde la entrada y desde la parte posterior de color rosa, contrasta con los colores arena de esta gama, pero le da profundidad y luminosidad, sobre todo porque al ser un muro que sirve de estructura para la escalera, ocultándola. Tiene a doble altura, la luz cenital. Ya en el interior, en la zona del comedor, el muro rosa es muy potente en luminosidad.

CASA BLANCA


Sembrada en un predio con pendiente descendente del nivel de la calle de acceso hacia el fondo, esta vivienda acomoda sus espacios en forma escalonada cobijados, todos ellos, por una gran losa cuyos generosos aleros les protegen del intenso sol y las lluvias abundantes de esta zona tropical del Estado de Veracruz.

Un doble eje de circulación - pegado a la colindancia e iluminado cenitalmente- en un caso se desarrolla en línea recta y en el otro va descendiendo contestando a la inclinación del terreno, propiciando, ambos, el acceso a los espacios de uso que, de esta manera, tienen la cara opuesta a sus entradas abierta al jardín y sus terrazas desarrolladas en paralelo a la casa. Al final del recorrido, está ubicada el área social en el que el espacio fluye entre los distintos niveles y que está confinada, en dos de sus lados, por cristaleras que enmarcan la vegetación participando también, en otro de sus lados, del remate bañado de luz del gran pasillo doble de distribución que acentúa la sensación de amplitud y libertad.

Como su nombre indica, el tratamiento de los planos –muros, plafones, recubrimientos, piso y mangueteria - está trabajado en sutiles variaciones del blanco, color elegido para propiciar que, aún en las áreas en sombra de la cubierta protectora, la intensa luz natural brille en todo su esplendor.

Esta tercera obra expuesta explora más el Tardomoderno con las columnas redondas o pilotes lecorbusianos; al separarse de la colindancia, genera planos de luminosidad. Es un proyecto complejo que integra tres niveles donde aparenta dos. Aquí, tal vez por el programa, hay una separación tácita de las zonas de los dormitorios; la recámara principal está en la planta baja, junto al área común de sala comedor-cocina y, separada, el área de los hijos en otro nivel con salida al jardín.

Esta obra es su casa, construida en 1987 en Orizaba Veracruz, con la oportunidad expresiva de usar los colores intensos en toda la casa. Pero al igual que la Casa -estudio de Luis Barragán, tiene similares estrategias, de hacerla minimalista al exterior y abierta al interior del terreno, dejando el jardín como protagonista de la arquitectura. Es una arquitectura de recorridos donde se entrelaza el taller-estudio y la privacidad de la casa, al dormitorio se puede acceder desde la sala comedor a través de la escalera, dado que queda en un tercer nivel o desde el estudio, es una síntesis o traje a la medida de un arquitecto devoto de la arquitectura.

Lo que podemos concluir de la obra de Carlos Caballero es la religiosidad con la que aborda la arquitectura y la inteligente decisión de tomar como modelo no solo las propuestas de Luis Barragán, sino su interpretación y empatía por la propuesta emocional de la arquitectura, sensibilizando la materialidad de nuestra cultura con la teatralidad de la luz y el color. No es fácil, sobre todo en nuestra época, de libre albedrío de interpretar la creatividad sin límites, a costa y costos del usuario, aquí se demuestra la calidad de la obra y la coherencia en la aplicación en cada caso, desde el máximo de color en la casa propia hasta la ausencia del color en la casa blanca.

Luis Barragán no solo se adelantó a su época al hacer más humana la arquitectura, antes incluso de su decadencia del Movimiento Moderno. Tanto Tadao Ando como Alberto Campo Baeza lo reconocieron como referente para el movimiento posmoderno del Minimalismo. Carlos Caballero bebió de la misma fuente que Legorreta, pero a diferencia de este último, sí consideró a Luis Barragán como su Lieber Master.